viernes 08 de octubre 2021

Al menos 80 muertos y 100 heridos en un atentado en una mezquita afgana

Al menos 80 muertos y 100 heridos en un atentado en una mezquita afgana

Afganistán

Un atentado suicida contra una mezquita chií provocó este viernes la muerte de al menos ochenta personas y dejó unos cien heridos en el norte de Afganistán, un ataque que no ha sido reivindicado pero que es similar a otros del grupo yihadista Estado Islámico (EI), contra el que los talibanes han lanzado una operación masiva en el país, al considerarlos su principal amenaza.

Se trata de uno de los atentados más sangrientos desde que los talibanes tomaron el control de Kabul el pasado 15 de agosto, después del ataque suicida reivindicado por el EI que el 26 de ese mes golpeó el aeropuerto de la capital, dejando unos 170 muertos.

El atentado suicida de este viernes tuvo lugar en una concurrida mezquita durante la hora del rezo colectivo situada en la zona de Sayed-Abad en Kunduz, capital de la provincia homónima. «Una fuerte explosión tuvo lugar en la mezquita Sayed-Abad, en la que ochenta personas de la comunidad chií que acudieron a los rezos han muerto y unas cien más han resultado heridas», dijo Ghulam Rabani Rabani, un antiguo miembro del consejo provincial de Kunduz.

Nazir Naeemi, un ciudadano que se encontraba en el lugar del atentado, afirmó a Efe que «parece que unas cien personas han muerto y cerca de doscientas han resultado heridas», aunque el número todavía es confuso a falta de una cifra oficial de las autoridades.

Un residente de Kunduz, Sayedullah Kamran, relató que se encontraba cerca cuando escuchó la explosión y vio «gente corriendo fuera de la mezquita, algunos heridos y cubiertos en sangre. Después de unos minutos, nos apresuramos al interior para ayudar. 

El suelo estaba cubierto de cadáveres y heridos», recordó. El joven de 25 años contó unos 50 cuerpos, pero «dejé de contar por las prisas, creo que hay unos noventa o cien heridos».

Vídeos de la mezquita tras la explosión muestran decenas de cuerpos cubiertos de sangre con miembros amputados y tendidos en el suelo, entre escombros y los gritos de angustia de las personas que se afanaban por prestar ayuda.

Cerrar